A las 05:30 estábamos levantadas todas nerviositas. Habíamos concertado con el taxi las 06:30 y un cuarto de hora antes dábamos vueltas por la colonia intentando adivinar por donde vendría el coche.
Mi última visita a la estación del AVE fue en el 92, la verdad es que no me acuerdo de nada, pero juraría que antes había más bancos y sillas.
El tipo que nos debía guiar y asignar los asientos. era del genero tonto. No hacía más que bostezar y equivocarse con los sitios. Ya en marcha el tren, el revisor se acordaría de toda su familia.
Entre una subida al tren, desordenada no, caótica. El taxi que no venía. El frío pelón. El guía inútil. El ridículo espacio para las maletas (las dejamos en otro vagón) y por último (y no menos importante, la imposibilidad de desayunar. Me puse el mundo por montera y me fui a la cafetería.
Sorprendentemente el café era bueno, el mollete rico y el jamón, ibérico. El movimiento del tren también me sorprendió, juraría que en el 92 no se movía tanto.
Tras 7 horas de viaje (dios que AVE más lento) LLegamos a nuestra habitación... Era amplia, era luminosa, tenía una terraza que daba a la playa, que más queríamos?
Después de comer nos fuimos a ver el pueblo. Los lloretenses se lo patean sin más, nosotras no. Así que cogimos el L11 y una vez en el centrom bajamos por la calle comercial hasta la playa de LLoret de Mar.
A mi me parecía un abrelatas, pero no, es un monumento dedicado a una reunión de señores mandamases del F.C. Barcerlona de toda Cataluña.
La pelota se ve claramente verdá Piqué?
El castillo de LLoret de Mar que no pudimos visitar. Solo tenemos una vida. Y además estaba cerrado.
Nuestra playa. Se llama Fenals, esta alejadita del centro pero al ladito del hotel. Es muy apañá.
Como casi todas las playas de la costa Brava Fenals está entre
dos promontorios.
El paseo marítimo, muy agradable, llega hasta la base del Parque de Santa Clotilde.
Una maravilla tener el mar a tus pies!
Anocheciendo
Nos metimos en el túnel todas contentas y cuando dimos con las escaleras se nos bajó el ánimo. Esta foto se hizo desde la boca del túnel que atraviesa el promontorio (Naaaa 2 metros).
Aquí se pueden ver algunos charquitos, cuando bate el mar no quisiera estar cerca. Al fondo se ven edificios de departamentos y hoteles y a la espalda de la foto está la gran escalera que sube hasta la mujer marinera. No...no la hemos subido, listillos.
Parte del contrafuerte que sujeta el promontorio, la columna está para que haga bonito. Luego van y ponen toda la basura al lado... pegadita a la marquesina del autobús, es que no se puede estar en todo.















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