miércoles, 1 de junio de 2016

Lanzarote "El Paisaje Dormido" - La Geria, Arrecife

El viaje

      

De madrugón y hacinados  en el tren. No había una manera más rápida ni segura de llegar al aeropuerto, ni en metro (de bote en bote y con 3 transbordos) ni en taxi en plena hora punta.


     ¡Virgen santa! ¡Peazo de terminal! ¡No hay quien se averigüe!    Me entra el complejo de española profunda que disimulo bizarramente.


    Decidimos usar el servicio de Aena para minusválidos, nos asignaron un trabajador que charlaba por los codos y corría que se las pelaba y Concha se pegó la paliza andando al paso del "correcaminos". Yo, como una reina, sentadita en la silla de ruedas. Da gusto el servicio, se conocen los aeropuertos a la perfección: Embarques, cafeterías, tiendas, salidas y llegadas... ¡Amos que han tenido que hacer una carrera! No tuvimos que mover ni un dedo, de todo se encargó el "sin lengua". Y al regreso nos tocó otro parlanchín. Había comido lentejas, se compró una tablet en "El Corte Inglés" a la que le habían integrado un chip que la convertía en bomba, Le preguntó a Concha que si había oído hablar a los muertos... Yo me tronchaba y deduje que el servicio contrataba a minusválidos psíquicos.




    Todos los transportes estaban hasta arriba y el avión no fue menos, tuvimos que esperar a que guardaran todos los equipajes de mano (de mano dicen, había maletas que cabía un elefante -pequeñito eso si-) y casi no cabe la muleta. Nos tocó de compañero de triasiento a un pijo con dentadura de yonqui. Muy agradable el chaval y que como no, hablaba por lo codos: Iba a Lanzarote a sacar a mear al perro de un amigo. Había una conjura capitalista que enseñaba los dientes a través de los símbolos de las monedas... (pobretico).

     


     LLegamos sin novedad al aparta-hotel  Morromar (supongo que el nombre será por el morro del espigón) Nos asignaron un apartamento del 2º piso -había dos, uno encima del otro- que tuvimos que cambiar por que las escaleras eran altas, largas y empinadas, vamos que se necesitaba un funicular.




     El sitio muy agradable, lleno de palmeras, lleno de gatos, lleno de alemanes e ingleses, pero también algún japonés y francés. A los españoles los conocimos el sábado cuando fuimos a ver el partido, eramos 4 mal contaos, pero hicimos ruido por 40.  Es un sitio familiar donde aparcan muchas personas mayores.



     La terraza estaba casi a pie de calle y por eso pasamos un calor por la noche tremendo, teníamos que cerrar todo a cal y canto y de hecho una noche entraron que dejaron huellas de picón en ella. El picón es el material mas pequeño de la lava, como si dijéramos grava.




     Nos fuimos a alquilar un coche a Puerto del Carmen por aquello de la independencia. Hay guaguas (autobuses) caras y taxis baratos, pero nada como un coche para movernos cuando quisiéramos.

     Estuvimos dando vueltas y más vueltas y como es natural no nos enteramos de nada, en parte porque recién llegadas todo nos era extraño y en parte porque las carreteras están mal señaladas. Las señales vienen a ser: por ahí se va y apáñatelas como puedas. Una locura.

   
La Geria



     

    Es una comarca llena de viñedos y alguna otra plantación tangencial. Me preguntaba como podían regarlos porque en la isla llueve muy poco o ná. El misterio está en el picón, esa piedra volcánica menudita que tiene la virtud de atrapar el agua del ambiente. Los campesinos hacen un agujero (o boquete) llegan a la tierra que está debajo del picón y lo cubren de nuevo con éste. El agua no se desperdicia porque debajo de la tierra hay roca que la retiene. Ya de paso protegen la tierna planta del viento con un muro de piedras volcánicas. Los vientos alisios no dejan de soplar en ningún momento así que el muro es muy importante. 




  Este drago tan bonito no parece necesitar muro alguno. Está en una bodega que aparte de hacer vino lo da a beber. Nos encontramos con varios guiris disfrutando del blanquito

  Arrecife

     Se nos ocurrió dar una vuelta por Arrecife para buscar una heladería. No debimos, para nada, nunca... Aquello fue un castigo divino. Entrar fue fácil. Salir, imposible. A la costumbre conejera de no poner suficientes letreros se unió una obra y el subsiquiente desvío.

Ayuntamiento de Arrecife

     No nos gustó la capital, aunque como siempre dábamos vueltas por el mismo sitio tal vez es que solo vimos lo feo. 

El Charco de San Ginés

    Por suerte fuimos a dar al Charco de San Ginés y la cosa cambió.  El llamado "charco" es una laguna natural de agua salada.
         
Homenaje a la música de la Internacional

    Esta bonita estátua es de Pancho Lasso (aunque él no la modeló). El escultor la imaginó en tamaño monumental, se ve que el cabildo no tenía para tanto y la hizo mas pequeña. De todas formas me encanta.

   


Lanzarote es una isla llena de estatuas, están en paseos y rotondas y hasta en el fondo de mar. en Costa Blanca ya hay unas cuantas sumergidas, es el primer museo submarino de Europa. Y estos camellos de Paco Curbelo me pareció que estaban en todas las rotondas...pero no es que  están en la rotonda de Uga y por ahí se va a todos lados.
      
Castillo de San Gabriel

     En Arrecife nos dimos un buen paseo desde el Charco hasta una calle principal (donde compré tabaco a mitad de precio) pasando por el castillo de San Gabriel que se construyó bajo el mandato de Carlos III para dar trabajo a los naturales que andaban jodidillos.


Rotonda del castillo y "Puente de las Bolas"

    Esta foto tuve que arreglarla, a la izquierda había: tres muchachas y un perro que me rompía la perspectiva, me gustaba tanto la vista que me hinché a trabajar con el Gimp.
Continúa...

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